Óscar 2026: todos los ganadores de la noche más histórica en años
El 15 de marzo de 2026, el Dolby Theatre de Hollywood vivió una de las galas de los Óscar más cargadas de historia en mucho tiempo. La 98.ª edición de los premios de la Academia llegó con récords antes de que comenzara la ceremonia: Sinners, el thriller de vampiros dirigido por Ryan Coogler, entró a la noche con 16 nominaciones, convirtiéndose en la película más nominada en la historia de los Óscar, superando el récord que compartían La La Land, Titanic y All About Eve.
El duelo entre Sinners y One Battle After Another de Paul Thomas Anderson había dominado toda la temporada de premios. Pero la gala tuvo sus propias sorpresas, sus propios récords y sus propios momentos que quedarán en la memoria del cine. Conan O'Brien, que repitió como anfitrión por segundo año consecutivo, abrió la noche con chistes sobre Timothée Chalamet y su controvertida declaración sobre preferir ópera y ballet al cine comercial, y se tomó un momento más serio para hablar del papel del cine como fuerza de unión en tiempos convulsos. Estos son todos los ganadores y los momentos que definieron la noche.
Las grandes categorías de la noche
MEJOR PELÍCULA: One Battle After Another — Paul Thomas Anderson, director
Tras 14 nominaciones a lo largo de su carrera sin llevarse el máximo galardón, Paul Thomas Anderson por fin coronaba su trayectoria con el Óscar a Mejor Película. La cinta, adaptación de la novela Vineland de Thomas Pynchon, es un thriller absurdista y político ambientado en los movimientos revolucionarios de los años 60 y 70 que aborda temas de extremismo, migración y la búsqueda de un padre por reconectar con su hija.
Había ganado los Globos de Oro, los Critics Choice, los BAFTA y la Directors Guild, aunque el triunfo del elenco de Sinners en los premios del Sindicato de Actores había sembrado la duda hasta el final.
MEJOR DIRECTOR: Paul Thomas Anderson — One Battle After Another
En su discurso de aceptación, Anderson dedicó el premio a sus hijos: «Escribí esta película para ellos, para decirles perdón por el desorden que les dejamos en el mundo, pero también con la esperanza de que serán la generación que nos traiga algo de cordura y decencia.» Cerró el discurso con un guiño a su pareja, la actriz y comediante Maya Rudolph, presente en la sala. Es su primera estatuilla del Óscar.
MEJOR ACTOR PROTAGONISTA: Michael B. Jordan — Sinners
Una de las victorias más celebradas de la noche. Jordan interpretó a los gemelos Smoke y Stack en Sinners, dos personajes completamente distintos encarnados en el mismo cuerpo con una precisión técnica y emocional que impresionó a crítica y público desde el estreno.
La carrera con Timothée Chalamet (Marty Supreme) fue uno de los debates más encendidos de la temporada, pero Jordan fue ganando terreno semana a semana hasta convencer a la Academia. Coogler, al recibir su propio Óscar, pidió a todo el elenco de la película que se pusiera de pie.
MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA: Jessie Buckley — Hamnet
Buckley llevó al límite las emociones de Agnes, la esposa de William Shakespeare, en el drama dirigido por Chloé Zhao basado en la novela de Maggie O'Farrell. En entrevistas previas, la directora había revelado que pedía a todo el equipo traer sus propias experiencias de pérdida al rodaje cada día.
Cuando le preguntaron a Buckley cuáles habían sido esos «fragmentos oscuros» que llevó al personaje, respondió: «No te lo digo. Tienes que verlo y sacar tus propias conclusiones.» Se convierte en la primera actriz irlandesa en ganar el Óscar a Mejor Actriz.
MEJOR ACTOR DE REPARTO: Sean Penn — One Battle After Another
Penn se convirtió en el octavo actor de la historia en ganar tres Óscars de interpretación, sumando este a los que ya tenía por Mystic River (2004) y Milk (2009). Había estado notablemente ausente de la carrera de premios durante años, y su regreso con One Battle fue uno de los grandes retornos de la temporada.
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: Amy Madigan — Weapons
La primera estatuilla de la noche fue también el momento más emotivo. Madigan ganó el Óscar por su interpretación de la tía Gladys en Weapons cuarenta años después de su primera nominación, por Twice in a Lifetime en 1986. Eso la convierte en la actriz con el mayor lapso de tiempo entre una primera nominación y una primera victoria en la historia de los Óscar. Según los reportes de la sala, al recoger la estatuilla soltó una carcajada espontánea de su personaje que arrancó una ovación en el Dolby Theatre.
MEJOR GUIÓN ORIGINAL: Ryan Coogler — Sinners
El guion de Coogler fue presentado por Robert Downey Jr. y Chris Evans, reunión de Iron Man y el Capitán América del Universo Cinematográfico de Marvel que provocó una de las ovaciones más entusiastas de la noche. Es el primer Óscar para Coogler.
MEJOR GUIÓN ADAPTADO: Paul Thomas Anderson — One Battle After Another
Anderson se llevó su segundo Óscar de la noche con la adaptación de la novela de Thomas Pynchon, un proyecto que muchos en Hollywood consideraban inadaptable.
MEJOR FOTOGRAFÍA: Autumn Durald Arkapaw — Sinners
Un momento histórico: Autumn Durald Arkapaw se convirtió en la primera mujer en ganar el Óscar a Mejor Fotografía. El premio fue entregado por Demi Moore. Al recibirlo, Durald Arkapaw dijo: «Quiero que todas las mujeres en esta sala se pongan de pie, porque siento que yo no podría estar aquí sin todas ustedes.»
MEJOR EDICIÓN:
Andy Jurgensen — One Battle After Another
MEJOR PELÍCULA ANIMADA: KPop Demon Hunters (Las Guerreras K-Pop)
La película sobre un grupo de ídols del K-pop que cazan demonios se convirtió en uno de los fenómenos culturales del año. Durante la gala, las estrellas de la cinta interpretaron en vivo la canción Golden, y la Academia había repartido entre el público pulseras con luces que se encendieron al ritmo del número, convirtiendo el Dolby Theatre en una suerte de concierto.
MEJOR PELÍCULA INTERNACIONAL: Sentimental Value (Valor sentimental) — Noruega — Joachim Trier
MEJOR CASTING — nueva categoría: Cassandra Kulukundis — One Battle After Another
El primer Óscar en la historia de los premios que reconoce el trabajo de un director de casting. La Academia había rechazado crear esta categoría ya en 1999, y tardó más de dos décadas en materializarse. El premio fue recibido con aplausos prolongados.
MEJOR BANDA SONORA ORIGINAL:
Ludwig Göransson — Sinners
MEJOR CANCIÓN ORIGINAL:
Golden — KPop Demon Hunters — EJAE, Mark Sonnenblick y colaboradores
MEJOR DISEÑO DE VESTUARIO
Kate Hawley — Frankenstein
MEJOR MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA
Mike Hill, Jordan Samuel y Cliona Furey — Frankenstein
MEJOR DISEÑO DE PRODUCCIÓN
Tamara Deverell y Shane Vieau — Frankenstein Frankenstein, de Guillermo del Toro, fue la gran ganadora de los premios técnicos: se llevó las estatuillas de Vestuario, Maquillaje y Diseño de Producción. Del Toro no figuraba entre los nominados a Mejor Director, pero su visión gótica y personal del clásico de Mary Shelley dejó una huella clara en la noche.
MEJOR SONIDO
Gareth John, Al Nelson, Gwendolyn Yates Whittle, Gary A. Rizzo y Juan Peralta — F1
MEJORES EFECTOS VISUALES
Joe Letteri, Richard Baneham, Eric Saindon y Daniel Barrett — Avatar: Fire and Ash
MEJOR DOCUMENTAL
Mr. Nobody Against Putin. Al recibir el premio, el protagonista del documental hizo un llamado desde el escenario: «Durante cuatro años miramos a las estrellas para pedir un deseo muy importante. Pero hay países donde cuando miras al cielo, solo ves bombas.» Uno de los momentos más silenciosos y emotivos de la gala.
MEJOR CORTOMETRAJE ANIMADO
The Girl Who Cried Pearls — Chris Lavis y Maciek Szczerbowski
MEJOR CORTOMETRAJE DE ACCIÓN REAL
EMPATE HISTÓRICO: The Singers y Two People Exchanging Saliva Es la séptima vez en la historia de los Óscar que se produce un empate en una categoría. Un recordatorio de que incluso la Academia puede verse sorprendida por sus propias reglas.
Los momentos que definieron la noche
Más allá de las estatuillas, la 98.ª edición tuvo momentos que se recordarán por derecho propio. La reunión de los Vengadores. Robert Downey Jr. y Chris Evans, Iron Man y el Capitán América, aparecieron juntos para presentar los premios de guión. La sala enloqueció. El homenaje a Rob Reiner. El comediante Billy Crystal dedicó un emotivo monólogo al director fallecido, recordando películas como Cuando Harry conoció a Sally, La princesa prometida y Cuenta conmigo. Tras sus palabras, subieron al escenario actores de sus películas en una de las imágenes más poderosas de la noche. El In Memoriam. Rachel McAdams cerró el segmento dedicando unas palabras a la recientemente fallecida Catherine O'Hara, a quien llamó «mi mentora». El momento de Autumn Durald. Al convertirse en la primera mujer en ganar el Óscar a Mejor Fotografía, pidió a todas las mujeres presentes en la sala que se pusieran de pie. El Dolby Theatre respondió con una ovación. El discurso de Anderson. Sencillo, directo y dirigido a sus hijos. Sin agradecimientos interminables ni lista de nombres. Solo una idea: el cine como carta para las generaciones que vienen.
Una noche que pasó a la historia
La 98.ª edición de los Óscar confirmó varias cosas a la vez: que el cine de género puede competir en igualdad de condiciones con el cine de autor; que los récords de nominaciones no garantizan el triunfo; que la Academia puede sorprender incluso cuando todo parece decidido.
Sinners terminó la noche con cuatro estatuillas: Mejor Actor, Mejor Guión Original, Mejor Fotografía y Mejor Banda Sonora. One Battle After Another se llevó cinco: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión Adaptado, Mejor Edición y el primer Óscar al Mejor Casting de la historia. Frankenstein, con tres premios técnicos, fue la otra gran ganadora de la velada.
Conan O'Brien abrió —y marcó el tono de— toda la gala con un momento que salió de los chistes hacia algo más sincero. «Esta noche es un evento internacional», dijo además: «Si puedo ser serio por un momento: todos los que nos están viendo ahora mismo, en todo el mundo, son muy conscientes de que estos son tiempos muy caóticos y aterradores. Es en momentos como este que creo que los Óscar son especialmente resonantes.» Señaló que 31 países de seis continentes estaban representados esa noche, y que cada película celebrada era el producto de miles de personas hablando idiomas distintos, trabajando juntas para hacer algo hermoso. Lo llamó un tributo a «los ideales del arte global, la colaboración, la paciencia, la resiliencia y esa rarísima cualidad hoy en día: el optimismo».